¿Qué es CONCHA DE NÁCAR?

Este producto nace de la emulsión del polvo de nácar en agua. Es importante destacar el hecho de que la emulsión es de agua en aceite. Gracias a esta técnica, el agua penetra en la piel, hidratándola en sus capas
más profundas mientras que el aceite impide su evaporación y actúa como regenerador. La crema está a su vez enriquecida con una alta concentración de vitamina C.

¿Es un producto nuevo?

La concha de nácar es un producto tradicional y de uso muy común en Sudamérica, Japón, Israel y muchos otros países. En el mercado español ha sido introducida por Laboratorios Grisi, brindándonos la oportunidad
de recuperar un secreto ancestral, ya utilizado muchos años atrás, cuando las mujeres machacaban los conchas de nácar y tras mezclarlos con zumo de limón, utilizaban la mezcla para eliminar pecas y muchas otras
manchas de la piel.

¿Para qué sirve y quiénes pueden usar la CONCHA DE NÁCAR?

Concha de nácar resume sus efectos en tres acciones: restauración, protección y resistencia. Las propiedades regeneradoras de la Concha de Nácar posibilitan la eliminación de las manchas de la piel provocadas por
el envejecimiento. Presenta un efecto algo más lento que el de un peeling químico, pero es completamente natural y no requiere la utilización de productos de protección solar durante y después del tratamiento, a
diferencia de los peeling. Por otro lado, reduce el llamado “paño” que sufren las mujeres durante el periodo de gestación y es aconsejable para la progresiva eliminación de las cicatrices quirúrgicas.

Es inocua y apta para todo tipo de personas. Todos los hombres y mujeres que empiezan a sentir en su piel los efectos de la edad, pueden beneficiarse de sus múltiples propiedades. Ayuda también a prevenir la
formación de arrugas.

¿Cuándo debe utilizarse la CONCHA DE NÁCAR?

La crema debe aplicarse por la noche, diariamente, en tratamiento sistemático y continuado para posibilitar que los resultados se adviertan progresivamente. Se puede combinar su uso con el jabón Concha de Nácar,
para limpiar la piel o quitar restos de crema desmaquillante antes de la aplicación de la crema.