ORÍGENES.

Desde la antigüedad se ha utilizado la Leche de Burra para embellecer la piel. Famosos fueron los baños de Cleopatra, Popea y Sissi. Los romanos le atribuyeron grandes propiedades cosméticas.

 

PROPIEDADES PRINCIPALES.

Rica en proteínas lácteas, vitaminas liposolubles como A, E, y minerales como el Calcio, con propiedades restauradoras y renovadoras. Para todo tipo de piel que necesite una nutrición e hidratación intensa, aportando mayor elasticidad y vitalidad proporcionando un aspecto de piel sana. Las proteínas de la leche de burra son en su mayoría ß lactoglobulina y alfa-lactoalbúmina, cuyas propiedades más reconocidas son las de proporcionar un efecto tensor, hidratar y formar un film elástico continuo a la superficie de la piel provocando un alisamiento cutáneo, manteniendo la hidratación celular.

 

COMPONENTES.

Contiene un gran número de aminoácidos esenciales: Isoleucina, Leucina, Fenilalanina,Treonina, Valina (superior al colágeno y germen de trigo), cuyas propiedades son las de nutrir la piel en profundidad. Además posee un elevado contenido de vitamina A que regenera la piel, vitamina E antioxidante, vitamina F y complejo B de acción restauradora. Fosfolípidos, calcio y minerales.